Como el primer presidente de la Junta Departamental de Salto perteneciente a la Coalición Republicana en este primer período de gobierno, Enzo Molina Franchini cerró una gestión que dejó como sello la apertura institucional, el diálogo político y la modernización del funcionamiento del órgano legislativo.
Tras haber sido el edil más votado en las elecciones departamentales, Molina impulsó una presidencia de puertas abiertas, promoviendo la participación ciudadana, fortaleciendo la institucionalidad y generando espacios de consenso entre las distintas fuerzas políticas. Su conducción fue determinante en instancias de especial relevancia para el departamento, como el tratamiento de instrumentos financieros y de gobernabilidad junto al Ejecutivo Departamental.
Más allá de las diferencias partidarias, su estilo dialoguista y su capacidad para construir acuerdos fueron reconocidos incluso desde la oposición. El coordinador de la bancada opositora, Mario Furtado, destacó públicamente sus condiciones personales y políticas, señalando que, por «su capacidad y don de gente», Molina merece ocupar responsabilidades dentro del Ejecutivo departamental.
La presidencia de Enzo Molina Franchini apostó a una idea menos estridente pero más perdurable: que las instituciones se fortalecen cuando el diálogo sustituye al ruido y la gestión se convierte en el verdadero lenguaje de la democracia.
Siga como edil u ocupe un cargo en el Ejecutivo, estamos ante un valioso cuadro del Partido Nacional y la CORE, dicho por propios y extraños, el tiempo dirá…
