AUF abrió el juego: llamado a licitación por la pelota oficial para la temporada 2027
La AUF busca consolidar un proveedor de balones que entregará más de 7.600 unidades y con exigencias de calidad internacional.
La Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) lanzó un llamado a empresas proveedoras de pelotas para cubrir las necesidades de todas sus competencias en la temporada 2027.
El pliego establece cantidades tentativas que superan los 7.600 balones, distribuidos entre las distintas divisionales y disciplinas: 1.550 para la A, 1.200 para la B, 450 para la C, 250 para la D, 120 para la Copa AUF Uruguay, 1.350 para el fútbol femenino, 2.400 para juveniles, 150 para fútbol playa y 200 para fútbol sala.
En cuanto a la calidad, se exige sello FIFA Quality para juveniles, FIFA Quality o Superior para sala y playa, y FIFA Quality Pro para todas las restantes competiciones.
Además, las propuestas deberán incluir un plan de entregas sin costo bajo concepto de patrocinio, lo que permitirá a la marca adjudicataria convertirse en el “balón oficial del fútbol uruguayo” o de la disciplina correspondiente.
El plazo para la presentación por parte de los interesados estará abierto hasta el próximo 21 de setiembre de 2026, a las 19:00 horas.
BAJO LA LUPA
El proceso de evaluación tomará en cuenta precio, marca, calidad, plazos de entrega, reputación y aporte de patrocinio. La AUF se reservó la posibilidad de adjudicar en forma parcial, negociar mejoras con los oferentes o rechazar las propuestas si no cumplen con los requerimientos.
“Si empatamos y perdimos la mitad de los partidos, ¿por qué no tuve yo la chance? Si estoy en un equipo que de 30 partidos gana 27 o que hace el 99% de los puntos, la realidad es que no puedo hacer nada”, continuó.
El defensor cuestionó las chances que tienen los juveniles y puso como ejemplo a Thiago Espinosa, quien salió en búsqueda de oportunidades y ahora se encuentra en el elenco mirasol a préstamo desde América: “En Peñarol pareciera que es más fácil llegar desde afuera que entrar desde el club. Fijate el caso de Thiago Espinosa. Es más sencillo venir desde otro lado que salir del club”.
Por último, contó por qué se cayó su vuelta a Danubio: “Teníamos todo encaminado de palabra y tomamos la decisión de ir a entrenar porque faltaba simplemente firmar. A la hora de firmar, las cosas que hablamos no estaban tan bien plasmadas en lo escrito. Capaz hubo mala comunicación entre las tres partes: club, jugador y representante. No quisimos ir a la desesperada y terminamos optando por aprovechar la oportunidad de Central”.
