ANTECEDENTES DE LAS CRECIDAS DE 2023 Y 2024
El manejo operativo de la Represa de Salto Grande vuelve a cobrar relevancia ante el actual escenario hidrológico del río Uruguay. Los antecedentes de las crecientes registradas entre fines de 2023 y durante 2024 dejaron abierto un debate sobre los criterios utilizados para la regulación del embalse y la necesidad de que las maniobras se apoyen en pronósticos hidrológicos con el mayor grado posible de precisión.
En aquellas oportunidades, la operación consistió en reducir anticipadamente el nivel del lago mediante la apertura de compuertas para generar capacidad de almacenamiento frente al ingreso de un importante volumen de agua pronosticado desde la cuenca alta, en el sur de Brasil.
Esa maniobra provocó un incremento del caudal aguas abajo, con anegamientos en sectores bajos de Concordia, especialmente en la Costanera. Sin embargo, el pico de creciente previsto finalmente no alcanzó la magnitud estimada, lo que generó cuestionamientos sobre la confiabilidad de los pronósticos que sustentaron la decisión operativa.
En este contexto, el desafío para la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande (CTM) es administrar el embalse combinando la prevención frente a posibles crecidas con un uso eficiente de su capacidad de regulación, procurando que las aperturas de vertederos respondan a información hidrológica actualizada y a la evolución real de la cuenca.
La operación de una represa de estas características implica anticiparse a escenarios de riesgo para preservar la seguridad de la estructura y de las poblaciones ribereñas. No obstante, la experiencia reciente puso de manifiesto la importancia de ajustar las decisiones a datos técnicos precisos, ya que cada aumento significativo del caudal tiene impacto directo sobre la infraestructura, la actividad económica y la vida cotidiana de las ciudades ubicadas aguas abajo, entre ellas Concordia.
Con nuevos eventos de lluvias monitoreados en la cuenca del río Uruguay, la evolución de los pronósticos y las futuras decisiones operativas de Salto Grande volverán a ser determinantes para el comportamiento del río en la región.
