EDUCACIÓN EN EVOLUCIÓN

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Inteligencia artificial sí, pero con criterio: así es la propuesta de EduSchool

Mientras crece y abre inscripciones para 2027, el centro educativo apuesta por integrar la tecnología sin descuidar el bienestar emocional.

Mientras la inteligencia artificial (IA) gana cada vez más espacio en las aulas y muchas familias se preguntan cómo impactará en el aprendizaje de sus hijos, en EduSchool sostienen que el verdadero desafío no pasa por aceptar o rechazar la tecnología, sino por enseñar a utilizarla con criterio, pensamiento crítico y responsabilidad.

Para Carolina Abuchaljadirectora de EduSchool, el debate está mal planteado cuando se reduce a permitir o prohibir el uso de estas plataformas. “Prohibir la inteligencia artificial es un error estratégico: es como haber intentado prohibir la calculadora en su momento. La tecnología no va a desaparecer, por lo que nuestra responsabilidad es integrar una alfabetización ética”, afirma en conversación con Montevideo Portal.

Sin embargo, aclara que eso tampoco implica incorporarla sin límites. “La IA no es una solución mágica, pero sí un recurso muy potente si se utiliza bajo una supervisión educativa consciente. Buscamos que sea un complemento que potencie el pensamiento, no un atajo que lo reemplace. La clave está en aprender a usarla con criterio, ética y, sobre todo, con la mente bien despierta”, agrega.

Esta mirada responde, explica, a un cambio mucho más profundo que atraviesa hoy a la educación. Si años atrás el foco estaba casi exclusivamente en el rendimiento académico, ahora las familias buscan una formación mucho más integral. “

Hoy las familias buscan una educación que trascienda la excelencia académica tradicionalValoran profundamente el bienestar emocional, la salud mental y el desarrollo de habilidades blandas. Existe una clara conciencia de que los estudiantes crecerán en un mundo hiperconectado y de cambios acelerados, por eso buscan que el colegio sea un socio estratégico que atienda la singularidad de cada alumno y le brinde herramientas para prosperar en un entorno complejo y en constante transformación”, sostiene.

Para Abuchalja, justamente ahí está el desafío de la escuela. “En un escenario donde la IA procesa datos y automatiza tareas con una velocidad inalcanzable, las competencias verdaderamente diferenciales serán aquellas intrínsecamente humanas”, asegura con convicción. Entre ellas menciona la autorregulación emocional, la resiliencia, la empatía y el liderazgo.

“La habilidad más crítica será el autocontrol. En un mundo de estímulos constantes y gratificación inmediata, los estudiantes necesitarán gestionar la frustración, mantener la concentración y perseverar cuando la solución no es un algoritmo, sino un proceso de prueba y error”, ejemplifica.

A eso suma otra capacidad que considera irremplazable: la lectura de las personas. “La IA puede procesar información, pero no comprender con verdadera sensibilidad humana el lenguaje corporal, las emociones o la intención detrás de un gesto. La competencia fundamental del futuro no es saber procesar información, sino tener la madurez emocional y el criterio ético para decidir qué hacer con ella”, añade.

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