LAS VIEJAS TURBINAS SOVIÉTICAS DE SALTO GRANDE PIDEN CAMBIO, Y HAY INTERESADOS

Desde Uruguay se aspira a cambiar algunas y “reacondicionar” otras. Estados Unidos aparece como posible proveedor.

Construida entre 1974 y 1983 e inaugurada oficialmente en 1979, la represa de Salto Grande es una de las principales fuentes de energía eléctrica para nuestro país. Situada sobre el río Uruguay, también abastece de electricidad a Argentina.

Desde el momento de su puesta en marcha, la estructura opera con un conjunto de 14 turbinas Kaplan de 135 megavatios cada una. Esas turbinas fueron fabricadas en la antigua Unión Soviética, un dato que resulta irónico dado que, al momento de la inauguración, ambos países rioplatenses estaban bajo dictaduras de corte fascista.

Actualmente, y a pesar de un mantenimiento considerado modelo a nivel internacional, el equipamiento alcanzó el final de su vida útil de diseño.

Por ello, la represa se encamina hacia el mayor proceso de modernización desde su puesta en funcionamiento. El proyecto demandará una inversión cercana a los 1.000 millones de dólares, que será financiada en partes iguales por Argentina y Uruguay, con el objetivo de extender por varias décadas la vida útil de la central hidroeléctrica.

Montaje de turbina. Archivo fotográfico de Salto Grande

Montaje de turbina. Archivo fotográfico de Salto Grande

El presidente de la Comisión Técnica Mixta (CTM) de Salto Grande, el uruguayo Gonzalo Casaravilla, explicó en una reciente entrevista con Radio Uruguay que el plan no contempla el reemplazo total de los equipos, sino la compra de dos turbinas nuevas y la reconstrucción integral de las otras doce, con la finalidad de «que duren 30 o 40 años más».

La denominada Etapa III del programa de modernización está prevista para desarrollarse entre 2030 y 2040.

Por el momento no existen contratos adjudicados ni empresas seleccionadas, aunque ya comenzaron a surgir posibles interesados en una de las mayores obras de infraestructura energética que tendrá la región durante la próxima década.

La CTM será la responsable de llevar adelante el proceso licitatorio, que deberá ser coordinado por las autoridades de ambos países

Las etapas actualmente en ejecución son financiadas mediante créditos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Ese mecanismo deja fuera de competencia al fabricante original de las turbinas, ya que Rusia no integra el organismo financiero.

Inauguración de la 4a turbina, el el 17 de junio de 1980 . Archivo fotográfico de Salto Grande

Inauguración de la 4a turbina, el el 17 de junio de 1980 . Archivo fotográfico de Salto Grande

En ese contexto, Estados Unidos aparece como uno de los posibles actores del futuro proceso. La empresa mendocina IMPSA, que fabrica equipos para la represa de Yacyretá y cuenta con experiencia en tecnología de origen soviético, figura entre las alternativas. Sin embargo, tras su privatización en 2024 y su adquisición por el consorcio IAF —cuyo principal socio es la estadounidense ARC Energy—, cualquier eventual participación se realizaría bajo capitales norteamericanos, según informa el periódico El Entre Ríos.

Como parte de las obras previas, el pasado 2 de julio cerró el plazo para presentar ofertas de la licitación internacional correspondiente al contrato SG 800, destinado a la renovación de subestaciones eléctricas por 52,9 millones de dólares. Hasta el momento, la CTM no difundió el resultado de la apertura de sobres.

Datos clave
  • Represa Salto GrandeConstruida entre 1974 y 1983, es una de las principales fuentes de energía eléctrica de Uruguay y Argentina, ubicada sobre el río Uruguay.
  • 14 turbinas soviéticasDesde su inauguración opera con 14 turbinas Kaplan de 135 megavatios cada una, fabricadas en la antigua Unión Soviética.
  • Fin vida útilA pesar de un mantenimiento considerado modelo internacional, el equipamiento alcanzó el final de su vida útil de diseño.
  • Inversión de US$1.000 millonesEl proceso de modernización demandará cerca de 1.000 millones de dólares, financiados en partes iguales por Argentina y Uruguay.
  • 2 turbinas nuevasEl plan contempla la compra de dos turbinas nuevas y la reconstrucción integral de las otras doce, para extender su vida útil 30 o 40 años más.
  • Etapa III: 2030-2040La fase principal de modernización está prevista para desarrollarse entre 2030 y 2040, sin contratos adjudicados ni empresas seleccionadas aún.
  • Rusia queda afueraEl financiamiento vía BID excluye al fabricante original de las turbinas, ya que Rusia no integra ese organismo.
  • IMPSA y capitales de EE.UU.La empresa IMPSA, adquirida en 2024 por el consorcio IAF liderado por la estadounidense ARC Energy, figura entre los posibles interesados.
  • Licitación SG 800El 2 de julio cerró el plazo para ofertas de una licitación internacional por 52,9 millones de dólares destinada a renovar subestaciones eléctricas.

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