COBRAN A OJO: cliente cuestiona a DAC tras cotizarle una encomienda sin balanza en la Terminal de Salto

COBRAN A OJO: cliente cuestiona a DAC tras cotizarle una encomienda sin balanza en la Terminal de Salto

Un cliente denunció que en DAC Salto le cotizaron una encomienda sin balanza y admitieron que “cobran a ojo”, una práctica que abre dudas sobre transparencia y criterios de cobros.

Un usuario aseguró que este 16 de septiembre intentó enviar un paquete desde Salto hacia Ecilda Paullier y que, al preguntar cómo se determinaban los $378 del flete, un funcionario le respondió que se calculaba por el tamaño porque no contaban con balanza. Ante la pregunta directa de si entonces estaban “cobrando a ojo”, según su relato, la respuesta fue afirmativa. El episodio vuelve a poner sobre la mesa una cuestión elemental: ¿cómo puede el consumidor comprobar que el precio que paga fue calculado correctamente?

No se trata solamente de 378 pesos. El punto de fondo es bastante más serio: un cliente tiene derecho a saber cómo se forma el precio de un servicio que está pagando.

Este 16 de septiembre, un usuario concurrió a la Terminal de Salto con la intención de despachar una encomienda por DAC, empresa perteneciente al Grupo Agencia, con destino a Ecilda Paullier, departamento de San José. Ambas localidades figuran dentro de la red oficial de agencias y sucursales publicada por la propia compañía.

Horario y calendarios

Según el relato proporcionado a este medio, en el mostrador le indicaron que el envío tendría un costo de 378 pesos.

Hasta ahí, una operación cotidiana.

El problema comenzó cuando el cliente hizo una pregunta tan simple como lógica:

¿Cómo evalúan ustedes el costo del envío?

Según su testimonio, el funcionario respondió que se determinaba por el tamaño del paquete.

El cliente quiso saber entonces cómo se establecía concretamente ese valor y allí habría recibido una explicación que llamó poderosamente su atención: no tenían balanza.

La pregunta siguiente fue inevitable:

“O sea que están cobrando a ojo”.

Siempre de acuerdo con el relato del usuario, la respuesta del funcionario fue:

“Sí”.

Y ahí aparece el verdadero problema.

¿“Cobran a ojo” una encomienda?

Si los hechos ocurrieron exactamente de esa manera, estamos ante una práctica que DAC debería explicar de forma inmediata.

Porque una cosa es aplicar una tarifa por peso real o por peso volumétrico, algo completamente habitual en el transporte de mercadería, y otra muy diferente es que el consumidor no pueda conocer qué medición se realizó para llegar al importe que finalmente le cobran.

Más aún: los propios términos y condiciones oficiales de DAC establecen que la tarifa se fija de acuerdo con el peso real y/o volumétrico del bulto, tomando el que resulte superior.

Es decir, la empresa tiene un criterio declarado.

Si se utiliza el peso real, debe existir alguna forma objetiva de determinarlo.

Si se utiliza el peso volumétrico, deben existir medidas concretas del paquete y una fórmula para calcularlo.

Lo que resulta difícil de justificar es que el cliente pregunte cómo se llegó al precio y se vaya con la impresión —o, según denuncia, con la confirmación— de que “cobran a ojo”.

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